19 de noviembre de 2017

NOS VAMOS A PIQUE

Nos vamos a pique.

Me considero una persona optimista.

Pero nos vamos a pique.

Soy una tía positiva, de verdad.

Pero... Nos hundimos gente.

Estamos haciendo aguas por todas partes.

Políticos que roban.
Bancos que atracan.
Jefes que abusan de su poder y tratan a sus empleados como escoria...

Estamos jodidos bonicos.

Porque, por si fuera poco, a toda la mierda que tragamos a diario como si fueran golosinas, ahora le añadimos normalizar el abuso sexual.

Ahora sí que estamos en el puto infierno.

Qué asco de sociedad, señores.

Y digo señores porque las señoras en esto estamos todas en el mismo lado de la balanza.
El desequilibrio nos viene por todo ese atajo de animales que dudan, aunque sea por un segundo, de si una relación sexual de 5 contra 1 en la que el 1 acaba abandonado, incomunicado y desnudo... Es una relación consentida o una violación.

¿En serio?

¿De verdad estamos tan acostumbrados a series de mentes enfermas y noticias extra morbosas que esto parece lo normal?

¿Es que si eres abogado defensor no puedes renunciar a defender lo indefendible? ¿O es que hay alguna razón de peso, llamémosle dinero mismo, que te hace continuar y creerte de verdad la aberrante patraña que defiendes?

Nos vamos a pique a velocidad de crucero.
Pero sin violines de fondo.
Pero sin Di Caprio prometiendo amor eterno.
Nos vamos a pique a lo bestia, a la frialdad del océano en invierno, y no veo madera flotando a la que agarrarme.

¿Y mis hijos van a vivir aquí en medio de este naufragio incluso cuando yo no esté para velar por ellos? MIEDO.

Aunque lo que realmente aterra es que, incluso estando nosotros aún en este mundo para protegerlos, la justicia de este país no siempre lo hará.
Y eso sí que acojona.

Y yo pregunto: ¿Quién fue el cabronazo que decidió que las mujeres éramos inferiores, dominables, vejables, sumisas y susceptibles de ser humilladas y tratadas como simples objetos sexuales?

Y otra cosita: ¿Por qué algunos animales tienen más control sobre su sexualidad que ciertos individuos presuntamente humanos, y por tanto, racionales?

Gracias.

Es que últimamente ando perdida entre tanta violencia, implícita y explícita, verbal y corporal, psicológica y física.

Y, simplemente, me da ASCO.


9 de octubre de 2017

Yo borraré monstruos por ti

Siempre.
Con la goma mágica de las madres, que borra pesadillas.
Y te taparé el viento poniéndome delante de ti para que no te enfríe el pecho.
Y secaré tus lágrimas cuando algo, o alguien, te haya roto el corazón a pedacitos.
Y estaré siempre al otro lado de donde necesites para brindarte esa sonrisa de apoyo que dice "estoy orgullosa de ti".
Siempre.

Sin embargo...
Yo también tendré frío a veces. No, no te pediré que seas tú quien me cubra porque no eres tú quien debe protegerme, pero entiende que esos días quizás tenga menos ganas de jugar y sólo quiera esconderme en una manta.
Yo también me romperé algunos días y estaré menos alegre, menos paciente y mucho más renegona. Y no, tú no tendrás la culpa, ni tampoco la obligación de animarme o hacerme ver el mundo de color de rosa, pero igual lloramos juntas.
Yo también necesitaré la sonrisa de complicidad de algún adulto en muchas ocasiones. Sí, porque ¿sabes? Yo también dudo, y paso miedo, y nervios, y me equivoco, y me caigo, y me quedo con ganas de nada, y me pierdo aun con las luces encendidas.
Sí. Porque aunque desde que soy madre me he vestido de leona, y me dejo la piel por hacerlo lo mejor posible cada día... Sigo siendo simplemente una mujer. Que ya es mucho, no creas. Pero a veces no es lo suficiente en este mundo loco que no para de exigirme que llegue a todo, complazca a todos y todo lo haga perfecto.

Así que... Sí. Yo borraré monstruos por ti. No lo dudes ni un segundo nunca.
Pero perdóname si, a veces, mi cara es un poema, mis energías han emigrado a la Luna y me he enfadado sin motivo aparente. Es que tener el radar antimonstruos enchufado todo el día consume mi batería, me deja a cero y no siempre me acuerdo de coger el cargador.

Y aún así... Te prometo que yo siempre borraré monstruos por ti.